La ciudad rememora el ambiente de silencio y preocupación que se vivió en 1981. A través de testimonios locales, el proyecto busca evitar que el recuerdo de aquella crisis desaparezca, utilizándolo como una lección sobre la importancia de defender los derechos fundamentales a diario.
Bajo la dirección de Esther Madrona, responsable de Memoria Histórica, el ciclo Ágora Memoria explorará cómo la educación y el diálogo pueden frenar los discursos de odio. Las sesiones pretenden conectar las vivencias del pasado con los retos sociales del presente en el Vallès Occidental.




