La suspensión del servicio de Rodalies se mantiene hasta nuevo aviso en toda la red ferroviaria catalana, tras diversas incidencias registradas durante la última semana. Esta interrupción, que afecta a miles de viajeros, sigue vigente durante todo el domingo, 25 de enero.
Mientras tanto, la ciudad de Rubí ha recuperado parte de su esencia histórica con la celebración de la fiesta de Sant Antoni Abat. El acto central, la Rua dels Tres Tombs, se celebra este domingo, con el regreso de algunos eventos a su sede emblemática, el Casino de Rubí.
La preocupación de la población por la salud pública se hizo patente, con el foco en la atención en salud mental y las largas listas de espera.
En el ámbito político y de infraestructuras, la alcaldesa de Rubí, Ana María Martínez, ha defendido públicamente las obras de transformación de la Avenida del Estatuto, argumentando que representan una apuesta decidida por una ciudad más amable, sostenible y cohesionada.
En cuanto a incidentes, los Bomberos de la Generalitat recibieron un aviso por la caída de un muro exterior en la Calle Menahen Beguin que afectó a un poste de luz. A pesar del impacto, no se registraron heridos. Este fue el único aviso destacado durante el paso del temporal de lluvia en la ciudad. Además, dos trabajadores de una nave en el Polígono de Can Rosés sufrieron una intoxicación por monóxido de carbono debido a una posible mala combustión de un generador.
Finalmente, el historiador Jordi Vilalta ha puesto en valor la figura de Pere Xercavins, un fotógrafo aficionado que, a principios del siglo XX, documentó la vida y los paisajes de Rubí. Su archivo, con más de 800 placas de vidrio, es una fuente esencial para la historia local.




