El compromiso más visible llegó en el ámbito de la seguridad: la Generalitat asumirá la rehabilitación de los antiguos juzgados de la Rambla d’Ègara para transformarlos en una Oficina de Atención Ciudadana que reunirá a Mossos d’Esquadra y Policía Municipal. Las obras, con un presupuesto de 9 millones de euros, se iniciarán a mediados de 2028 y se prevé que finalicen en 2030.
El alcalde de Terrassa, Jordi Ballart, subrayó el valor simbólico del acuerdo, ya que el edificio llevaba años cerrado y degradándose, y ahora ganará un equipamiento policial en el centro. El conseller de Presidència, Albert Dalmau, vinculó la operación a un refuerzo de la coordinación operativa entre cuerpos.
En materia de vivienda, se acordó constituir una mesa de trabajo para coordinar el uso de 14 solares (10 municipales) que permitirían construir cerca de 600 viviendas, 312 de ellas orientadas al alquiler asequible. También se creará un grupo de seguimiento para velar por el cumplimiento del Pacto de Salud de Terrassa firmado en 2023.
“"La B-40 es una necesidad de país y su mejora es clave para la movilidad y la competitividad."
En clave de infraestructuras, Dalmau defendió el avance de la B-40 (conexión entre Terrassa y Sabadell) como una pieza fundamental. El Govern ha señalado que ya se han activado licitaciones y estudios. Además, se abrió la vía para el traspaso de instalaciones deportivas de titularidad autonómica, como Can Palet–Can Jofresa.




