Las cuatro mociones, que se votarán en el pleno de la próxima semana, cuentan con el apoyo suficiente para prosperar gracias al voto anunciado de toda la oposición, a excepción de los Comuns. Este respaldo unificado permite anticipar que los puntos que reprueban la gestión del Govern y exigen el cese de la consejera saldrán adelante.
Aunque la petición de dimisión de Paneque no es vinculante —la decisión final recae en el presidente Salvador Illa—, un pronunciamiento de esta magnitud por parte de la Cámara aumenta significativamente la presión política. Cabe recordar que la consejera ya fue reprobada en marzo del año pasado por motivos similares. El Parlament también reclamará la dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente, y de los máximos dirigentes de Renfe y Adif.
Las críticas de la oposición, expresadas este martes en la sala de prensa, ya no se centran solo en las averías recurrentes del servicio de Rodalies, sino en el incumplimiento reiterado de las promesas de la Generalitat de restablecer la normalidad lo antes posible. Los partidos culpan directamente a Paneque de estas promesas fallidas.
“"No está haciendo lo que toca. Han hecho muchos anuncios y no ha garantizado el regreso de la movilidad."
Ante la unidad de la oposición, la única defensa de Paneque proviene de su propio partido, el PSC. La portavoz socialista, Elena Díaz, expresó que la consejera cuenta con “la plena confianza y todo el apoyo” del grupo, argumentando que la situación de Rodalies es fruto de una “desinversión estructural” y no de su gestión. Mientras tanto, la oposición mantiene la disparidad en las soluciones, con ERC defendiendo el traspaso integral y Junts y la CUP cuestionando su forma, mientras que el PP y Vox se oponen rotundamente a cualquier traspaso.




