Con esta medida, el consistorio responde a las demandas del tejido empresarial y comercial de la localidad. La principal novedad es la ampliación de los epígrafes tributarios, que permitirá evitar que establecimientos con dinámicas y volúmenes de residuos muy diferentes entren en el mismo tramo de cobro.
La nueva clasificación, aprobada mediante una ordenanza municipal, ofrece una respuesta más precisa a la naturaleza de cada negocio. De este modo, se garantiza que cada comercio o servicio pague en proporción real al tipo y volumen de residuo que genera, buscando una mayor equidad fiscal.




