Esta primera fase del proyecto servirá para probar la metodología de seguimiento, la formación del voluntariado y el sistema de detección de impactos y obstáculos a lo largo del camino. El objetivo final es crear una red de vigilancia ambiental estable que permita cubrir progresivamente todo el litoral de la Costa Brava.
La iniciativa ha sido posible gracias a una exitosa campaña de micromecenazgo ciudadano que comenzó en el mes de diciembre. La campaña superó el objetivo inicial de 6.600 euros, recaudando un total de 7.885 euros.
El proyecto Camins Lliures nace con la voluntad de recuperar la continuidad del Camí de Ronda, denunciar los tramos cerrados o degradados y garantizar que el litoral siga siendo un patrimonio público y accesible.
Desde la entidad SOS Costa Brava han realizado un balance muy positivo de la campaña, destacando que la respuesta ciudadana confirma la preocupación social por el estado actual del Camí de Ronda y el compromiso con su defensa. La organización recuerda que no recibe financiación pública estructural y que su actividad depende principalmente del apoyo ciudadano.
Aunque la campaña de micromecenazgo ya ha finalizado, la entidad hace un llamamiento a seguir colaborando. Las aportaciones que se reciban a partir de ahora se destinarán tanto al desarrollo del proyecto Camins Lliures como a la defensa global del litoral de Girona.




