Esta transformación, que comenzó en enero de 2026, es la primera intervención integral en la museografía del equipamiento en dos décadas y busca adaptar el discurso a los desafíos culturales, sociales y ambientales actuales.
La primera fase de las obras ha requerido el traslado temporal de una parte de las piezas de la colección permanente de la zona de fábrica. Esta acción, considerada excepcional, no se producía desde hace veinte años y garantiza la correcta conservación de los elementos patrimoniales durante el proceso de renovación.
El cambio más visible para los visitantes es la reorganización del espacio de acceso y recepción. La puerta principal histórica ha sido musealizada con una fotografía de gran formato de los antiguos trabajadores de la fábrica, evocando la actividad laboral pasada.
El acceso al museo se ha trasladado a una puerta secundaria, permitiendo remodelar la zona de recepción. El nuevo mostrador de atención, ahora situado en la entrada, incorpora un diseño accesible para personas con movilidad reducida y discapacidad visual, completando la adecuación del vestíbulo.




