La acción ambiental, llevada a cabo por una quincena de voluntarios de Platges Netes de Llançà, se realizó coincidiendo con el cambio de año para retirar la basura que el temporal de levante de Navidad había arrastrado hasta la costa. La limpieza se concentró principalmente en las playas del Port, Grifeu y Cap Ras.
Además de la actuación colectiva, otros miembros de la asociación realizaron recogidas individuales en la zona de la Argilera y Sant Jordi. El balance final de todas las acciones fue de 77 kilos de residuos retirados de las calas y playas del pueblo.
La basura recogida era muy diversa, incluyendo plásticos, latas y otros restos. Una parte importante de estos residuos provenía de la bajada de arroyos y rieras, que arrastraron materiales hacia el mar debido a las intensas lluvias generadas por el temporal.
La borrasca que afectó la costa catalana duró tres días. Una de las consecuencias más positivas de este episodio de lluvias fue la significativa subida de la reserva de agua en el pantano de Darnius-Boadella, que alcanzó el 85% de su capacidad total.




