La intervención principal se realizó el 27 de febrero en Empuriabrava, donde se localizaron nueve conexiones fraudulentas a la red eléctrica en varios bloques de viviendas. Los técnicos de la compañía procedieron a la desconexión de los equipos manipulados tras identificar a once personas, la mayoría con antecedentes.
Previamente, el 25 de febrero, se realizaron controles en la N-II y la AP-7 en municipios como la Jonquera, Borrassà y Pont de Molins. El operativo contó con unidades caninas y apoyo aéreo para interceptar drogas y armas prohibidas.
El resultado global de estas inspecciones en carretera fue de 247 identificados, siete actas por posesión de sustancias o armas, y cuatro detenidos por diversas infracciones legales, incluyendo la Ley de Extranjería.




