Actualmente, se están llevando a cabo las primeras fases del proyecto, que prevén minimizar la problemática de la erosión en diferentes puntos del talud existente. Esta erosión es causada principalmente por el agua de escorrentía, que provoca el desgaste del terreno, la pérdida de suelo, la degradación del talud y un deterioro del paisaje.
El objetivo del proyecto es consolidar las zonas afectadas, recuperar el perfil original del terreno y controlar el recorrido del agua para evitar que continúe erosionando el suelo.
La solución propuesta combina técnicas de bioingeniería del paisaje y soluciones basadas en la naturaleza para estabilizar el talud de manera duradera y con un mantenimiento reducido. Se está construyendo una estructura de piedra en la salida del agua para disminuir su fuerza y se crea un torrente artificial para canalizar la escorrentía.
Además, se refuerza el terreno con estructuras de madera, mallas de coco, elementos de control del agua, aportaciones de tierra y plantaciones autóctonas o adaptadas al entorno. El proyecto se completará con nuevas fases de naturalización de dunas y plantación de tamariscos.




