El evento, que ha llenado el municipio de Sant Julià de Vilatorta, ha sido descrito como una noche para vivir, disfrutar y recordar, con una edición espectacular marcada por una participación extraordinaria y una gran labor organizativa.
Se destaca la creatividad, dedicación y esfuerzo de las tres casas participantes: la Casa Vermella, Sense Sortida y L’Últim Passeig. También se agradece especialmente a Les Vilatortines, familiares y colaboradores por dar vida a las calles, así como a Cristina y su familia, al pequeño Xuki y a su padre por sus magníficas interpretaciones. La actuación de Àlex en el cementerio y el trabajo de montaje de Àlex, Quico y Sandra también son reconocidos.
La participación de Toni López y las mamis de TLS con sus bailes ha aportado más vida y espectáculo. El Trenet de la Bruixa, gracias a Samanta y Àlex, y especialmente al voluntario incansable Miquel, ha sido otro gran protagonista.
La empresa La Serpentina ha colaborado en la organización, montaje y desmontaje, y el vigilante municipal Josep Maria ha velado por la seguridad. Los vecinos del casco antiguo han sido clave facilitando electricidad, paso y mostrando paciencia con las molestias.
La respuesta del público ha sido fantástica, con visitantes de localidades como Tona, Espinelves, Viladrau, Berga, Manlleu, Torelló, Sant Hipòlit, Vic y Premià de Mar.
La fiesta busca llenar las calles de vida, dinamizar la castañada, el comercio y la restauración, dar a conocer Sant Julià y atraer visitantes. Se agradece la participación de concejales, brigada, voluntarios, colaboradores, vecinos y visitantes, destacando que detrás de cada susto hay personas que ponen el corazón.




