La ciudad de La Seu d'Urgell ha sido escenario de un episodio de intolerancia dirigido contra el tejido asociativo y cultural local. Los ataques consistieron en lanzamientos de huevos a la cristalera de entrada del Ateneu de l'Alt Urgell y a la librería y centro de acción cultural El Refugi.
Según explicaron desde el Ateneu, los responsables actuaron de manera rápida y causaron daños materiales en las instalaciones. Estos hechos se enmarcan en un patrón más amplio, ya que también se ha denunciado un ataque similar a un mural de apoyo a Palestina, lo que las entidades interpretan como vandalismo motivado por el odio hacia la cultura y la reivindicación social de base.
“"Muchísimas gracias a todas las personas que habéis venido hoy a la concentración y a todas aquellas que durante estos días nos habéis hecho llegar su apoyo. Nosotros seguiremos aquí abriendo puertas, libros y debates. ¡Más comunidad y más cultura!"
En un comunicado, los miembros del Ateneu condenaron la actuación, calificándola de “hechos intolerables” que, lejos de intimidarlos, solo los refuerzan en su labor. Afirman que la respuesta a estas agresiones será continuar trabajando en la transformación social y en la construcción de comunidad.
Este episodio ha generado una fuerte preocupación en el tejido asociativo de la ciudad, que subraya la importancia de respetar los espacios de expresión cultural y diálogo. Tanto el Ateneu como El Refugi mantienen el compromiso de defender la participación ciudadana y los valores de la solidaridad y la cohesión social.




