La entidad ha mantenido una cifra de atención similar al año anterior, pero el incremento de nuevos usuarios, que ya supera el 50% del total, es motivo de preocupación. La directora de Cáritas Anoia, Cesca Solé, señala que el perfil dominante son jóvenes de origen extranjero en situación administrativa irregular y sin empadronamiento, lo que limita su acceso a derechos básicos como la salud o la educación.
“"No pueden acceder al mercado regulado y terminan teniendo trabajos precarios, caracterizados por la inseguridad y la incertidumbre, y la falta de garantías laborales."
Solé explica que el acceso a la vivienda sigue siendo el principal problema social en la comarca, agravando la fragilidad social y las afectaciones en la salud mental. Ante la emergencia, Cáritas ha tenido que cambiar su modelo de ayuda, pasando de financiar alquileres a cubrir subarriendos y, actualmente, solo habitaciones, a menudo en condiciones muy deficientes, para evitar situaciones de sinhogarismo.
El informe también destaca diferencias de género: los hombres suelen ser jóvenes adultos migrantes solos, mientras que las mujeres son mayores y con cargas familiares en su país de origen. Cáritas alerta que el crecimiento demográfico, la escasa oferta laboral y la falta de vivienda asequible seguirán cronificando la vulnerabilidad en la comarca de Anoia.




