Los familiares de la víctima han presentado una denuncia, alegando que la muerte fue causada por las quemaduras de segundo y tercer grado que le provocó el agua demasiado caliente de un baño. Tras el incidente, las enfermeras del centro identificaron las lesiones en la cara y el tórax y trasladaron a la paciente al Hospital Vall d'Hebron.
Según la versión de la residencia Amavir, se abrió un expediente disciplinario al trabajador responsable, ya que su explicación no encajaba con los hechos. Finalmente, el empleado solicitó la baja voluntaria de la empresa.
Los familiares denuncian que la muerte fue resultado directo de las quemaduras, mientras que la residencia apunta a una infección respiratoria posterior al primer ingreso hospitalario.
Tras recibir el alta médica inicial, la mujer de 85 años regresó al centro, donde los cuidados de las quemaduras evolucionaban favorablemente. Sin embargo, posteriormente sufrió una infección respiratoria que requirió un segundo ingreso hospitalario, donde finalmente falleció. La residencia ha lamentado los hechos y ha asegurado su plena colaboración con la investigación policial.




