La Feria de Reyes de Igualada desafía el frío intenso y la nieve con afluencia masiva

La 73ª edición de la feria llenó el Passeig Verdaguer y el Mercado de Antigüedades a pesar de la sensación térmica gélida.

Imatge d'una fira popular a l'hivern, amb gent abrigada passejant entre parades de productes locals.

Imatge d'una fira popular a l'hivern, amb gent abrigada passejant entre parades de productes locals.

Cientos de personas llenaron el Passeig Verdaguer de Igualada este martes para celebrar la Feria de Reyes, manteniendo la tradición a pesar del frío intenso y la reciente nevada.

La Feria de Reyes de Igualada, que alcanza su 73ª edición moderna, demostró un año más su poder de convocatoria. La sensación térmica gélida, presente tras la nevada de ayer, no fue impedimento, ya que el sol de invierno ayudó a hacer más llevadera la jornada.
Desde primera hora de la mañana, el Passeig Verdaguer se transformó en una rambla comercial con más de 200 puestos de plantel, productos agrícolas, alimentación y artesanía. Agricultores y visitantes llenaron el espacio buscando los primeros planteles del año o productos de proximidad, bien abrigados, pero con el ambiente animado que caracteriza la cita.
Para muchos igualadinos, dar la vuelta a la feria antes de la comida de Reyes sigue siendo una costumbre arraigada que combina tradición, paseo y encuentro social, con muchas familias paseando con el tradicional roscón bajo el brazo.

Ni el frío ni la nieve han frenado una tradición que año tras año convierte la ciudad en punto de encuentro de vecinos y visitantes de toda la comarca.

Paralelamente, el Parc de l’Estació Vella acogió el Mercado de Antigüedades, con unos 80 anticuarios y coleccionistas. Este espacio también registró una buena afluencia, especialmente a medida que el sol ganaba protagonismo y suavizaba ligeramente las bajas temperaturas.
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