La sentencia, fruto de un acuerdo con la Fiscalía que inicialmente solicitaba 38 años, conllevó el ingreso inmediato del condenado en el Centre Penitenciari Ponent. El acusado, que residía en Barcelona y había regentado una bolera en Vielha, fue custodiado por los Mossos d'Esquadra directamente desde la sala de vistas.
Los abusos se cometieron en la Val d'Aran entre los años 2011 y 2020. La pena más alta, ocho años, se impuso por la corrupción de menores y abusos a su hija menor, a quien hizo fotografías de carácter sexual. Por su otra hija, la condena se fijó en cuatro años.
Respecto a las otras cinco víctimas, entre ellas una sobrina, tres eran menores de 16 años en el momento de los hechos y dos tenían entre 16 y 17 años. El tribunal condenó a J.A.R.C. por diez delitos, imponiéndole, además de la pena de prisión, ocho años de libertad vigilada y multas de 9.000 euros.
Además de la prisión y las multas, el condenado deberá indemnizar a las víctimas con un total de 43.000 euros. Cabe destacar que J.A.R.C. ya había sido juzgado el 24 de septiembre por un caso similar de abusos a una amiga de sus hijas, del que fue absuelto recientemente por falta de pruebas.




