El joven esquiador que quedó atrapado murió durante la noche a causa de una parada cardiorrespiratoria, después de haber sido trasladado en estado crítico al Hospital de Vielha.
Los equipos de emergencia estuvieron rastreando la zona de la avalancha durante todo el lunes buscando una posible segunda víctima, ya que se había encontrado otro esquí en el barranco de Dossau.
Tras confirmar que el esquí encontrado pertenecía a un cliente de una tienda de alquiler de la temporada pasada, los Pompièrs quisieron asegurar que no había más víctimas.
La zona afectada por la avalancha, de unos 200 metros de longitud, presentaba trazas recientes de esquiadores, lo que motivó la necesidad de una búsqueda exhaustiva antes de dar por cerrado el dispositivo.




