Más de cuarenta asambleas de centros educativos de la comarca del Bages se movilizaron en Manresa para expresar su profundo malestar. La acción, que forma parte de un ciclo de movilizaciones, tuvo lugar durante la visita del conseller de la Presidencia de la Generalitat, Albert Dalmau, y busca presionar al Govern para mejorar las condiciones laborales del colectivo y la inversión en la educación pública.
A pesar de la reticencia inicial del conseller Dalmau a reunirse con las organizaciones sindicales, finalmente se produjo un encuentro el pasado jueves. Los docentes consideran esta reunión una consecuencia directa del éxito de sus movilizaciones, a pesar de que el Govern insiste en que ya se ha alcanzado el límite de la oferta. El colectivo denuncia que la Generalitat utiliza una estrategia de "dividir para vencer", priorizando pactos fuera de la mesa sectorial con organizaciones que han apoyado los presupuestos, en lo que interpretan como un intercambio de favores políticos.
Entre las principales quejas del sector educativo destacan la infrainversión crónica, con Catalunya destinando solo un 17% del presupuesto a Educación, muy por debajo de la mayoría de comunidades autónomas. También critican la "propaganda salarial falaz" del Govern, que, según ellos, oculta la pérdida de poder adquisitivo de los docentes catalanes. Además, consideran "hipócrita" que el Govern se escude ahora en la mesa sectorial como único espacio legítimo, después de haber pactado mejoras insuficientes de forma externa.
“"No detendremos las movilizaciones, sino que las aumentaremos de intensidad, ya que el sector ya ha manifestado con fuerza su opinión sobre el acuerdo."
Ante la inmovilidad del ejecutivo, los centros educativos están aumentando la presión. Más de 480 centros ya han anunciado la suspensión de salidas y colonias si la negociación no avanza, y se están creando asambleas de centro en todo el territorio para escalar el conflicto. Los representantes docentes aseguran que el problema no es de falta de presupuesto, sino de falta de voluntad política por parte del Departamento de Educación.




