La movilización, que reunió a agricultores venidos de Osona, el Bages, la Anoia y el Berguedà, provocó complicaciones en el tráfico en la C-16 en sentido Berga alrededor de la una de la tarde. Esta acción se enmarca en una jornada de protesta más amplia del sector agrario catalán.
Las protestas afectaron diversas vías estratégicas. En el Alt Empordà, los tractores cortaron la AP-7 y la N-II, con cortes entre Borrassà y Vilademuls. En la demarcación de Girona también se registraron retenciones en la N-260 y la N-II. En Tarragona, el corte se situó en la T-11 y la A-27, mientras que en Lleida se produjeron cortes en la A-2 en Bell-Lloc d'Urgell y Golmés.
“"Llegarán alimentos del Mercosur hechos con productos que aquí son ilegales. Qué gobiernos tenemos, que usan la alimentación y el sector primario como moneda de cambio."
El portavoz de la organización, Jordi Ginabreda, advirtió que el acuerdo puede tener un efecto “devastador” para el sector, ya que pone en riesgo la seguridad alimentaria al permitir la entrada de productos tratados con pesticidas u hormonas de crecimiento prohibidos en la Unión Europea. El sector reclama la aplicación de cláusulas espejo, que exijan las mismas condiciones de producción a los alimentos importados que a los locales.
La protesta se produjo justo antes de una fecha clave en Bruselas, donde este viernes se podría desbloquear la firma formal del acuerdo con los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay). La Comisión Europea defiende el pacto como una “necesidad estratégica”, a pesar de las reticencias de estados miembros como Francia e Italia.




