Jordi Vila Oliva, de 62 años, fundó UVE Solutions hace 19 años, convirtiéndola en una referencia en gestión de datos con sede en Manresa. Recientemente, ha vendido una participación mayoritaria al fondo de capital riesgo Keensight, aunque conserva una parte sustancial y se mantiene como presidente para liderar la nueva fase de crecimiento internacional.
“"Aunque la empresa crezca, el miedo a equivocarte y perderlo todo siempre está ahí."
Vila Oliva comenzó el proyecto solo desde el altillo de su casa, invirtiendo 100.000 euros y trabajando dos años sin sueldo. El éxito se basa en su experiencia previa en el sector de gran consumo, detectando la necesidad de las empresas, como Codorniu o Font Vella, de obtener datos de ventas detallados de los distribuidores para optimizar sus esfuerzos comerciales. Hoy, la empresa cuenta con 215 empleados y factura cerca de 20 millones de euros.
El empresario justifica la venta a Keensight por la necesidad de músculo financiero y equipo para abrir filiales en el extranjero, un paso difícil de dar en solitario, especialmente a su edad. Actualmente, UVE ya tiene oficinas en Nueva Jersey, Milán y París, y el 37% de su negocio proviene del extranjero.
“"Aquí no hay vehículos para realizar este tipo de crecimiento. ¿Por qué la Generalitat no crea un fondo de inversión como el que ha entrado en UVE?"
Vila Oliva, que emprendió a los 41 años, destaca la importancia de conocer muy bien el sector antes de lanzarse y subraya la visión humanista de la compañía, priorizando el equipo y la resolución inmediata de los problemas internos. Su consejo para los nuevos emprendedores es “conocer muy bien el problema que quiere resolver, enfocarse en él, pensar en el cliente y perseverar”.




