En Manresa, el fenómeno se ha hecho visible en el pabellón Nou Congost, donde los niños celebran el 67 en el marcador gritando "six seven" y realizando el gesto de mover las manos arriba y abajo. Esta costumbre, importada de Estados Unidos, se extiende rápidamente entre los más jóvenes, a menudo ante la incomprensión de los adultos.
“"Me sale solo, en clase y en el patio."
El origen de esta tendencia se remonta a la canción Doot Doot (6 7) del rapero Skrilla, publicada en diciembre de 2024, que hacía referencia a la altura (6'7" pies) de jugadores de baloncesto como LaMelo Ball. El gesto se popularizó gracias a un vídeo de YouTube de marzo de 2025 titulado Six seven kid y la contribución del jugador de instituto Tyler Kinney.
La moda ha trascendido el baloncesto, llegando a figuras como el futbolista Antoine Griezmann, que lo utiliza para celebrar goles. A pesar de su expansión, los niños como Luca y Enzo insisten en que el gesto no tiene un significado profundo para ellos, sino que se realiza "porque sí", como simple diversión pasajera.




