La medida, presentada durante el balance de la campaña 2025, busca garantizar que el pantano de Siurana, actualmente al 18% de su capacidad, alcance el 80%, siempre que el caudal del Ebro lo permita. Prats subrayó que esta aportación es crucial para poder mantener un riego similar al del año pasado, ya que el pantano de Riudecanyes necesita 2 hm³ adicionales a los 5 hm³ que tiene actualmente.
“"El cambio climático nos afecta a todos; el futuro del secano es cada vez más inviable si no hay soluciones compartidas."
El administrador insistió en que esta conexión no se considera un "trasvase" porque tanto el Ebro como el Siurana pertenecen a la misma cuenca hidrográfica, aunque el agua acabaría llegando a Riudecanyes, que forma parte de las cuencas internas gestionadas por la Agencia Catalana del Agua (ACA). Además, Prats ofreció diálogo a los agentes del Priorat, como el Consejo Comarcal, para adherirse a la comunidad de regantes y encontrar "soluciones" conjuntas.
Este llamado al consenso llega después de que el año pasado el Tribunal Supremo no admitiera a trámite el recurso del Consejo Comarcal del Priorat contra la sentencia que mantiene la concesión del agua del Siurana a la comunidad de Riudecanyes hasta el año 2061. Prats también alertó que la planta de agua regenerada de Reus no estará operativa hasta 2029 y podría no ser apta para regar avellanos debido a su alta salinidad.




