La campaña, realizada durante el periodo previo a las fiestas de Navidad, combinó tareas informativas previas con inspecciones aleatorias en los comercios. Antes de los controles, los agentes facilitaron a los establecimientos criterios claros sobre los requisitos legales que deben cumplir los productos antes de su venta.
En esta primera fase, se revisaron un total de 11.848 unidades. Las principales deficiencias detectadas se relacionaban con la falta de etiqueta, información incompleta, ausencia de la identificación del responsable o distribuidor del producto, o advertencias de seguridad que no figuraban en un idioma oficial.
El Ayuntamiento recuerda a las familias la importancia de revisar el etiquetado antes de comprar juguetes, comprobando que las instrucciones y advertencias de seguridad sean claras y en un idioma oficial.
La campaña de control continuará con una segunda fase antes del 18 de enero. En los seis comercios donde se detectaron incidencias, se realizarán nuevas inspecciones para verificar si se han corregido las irregularidades, pudiendo retirarse y destruirse definitivamente las unidades no conformes.




