Un incendio en la Escola Sant Julià de l'Arboç revela graves deficiencias estructurales

La Asociación de Familias de Alumnos denuncia que el fuego del 12 de enero es el último episodio de un déficit de mantenimiento acumulado durante 50 años.

Imatge genèrica d'una aula escolar afectada per fum o danys, amb mobiliari desordenat.

Imatge genèrica d'una aula escolar afectada per fum o danys, amb mobiliari desordenat.

La Escola Sant Julià de l'Arboç sufrió un incendio la tarde del lunes 12 de enero, obligando a reubicar aulas y evidenciando serios problemas de seguridad y mantenimiento en el edificio.

El fuego se inició alrededor de las seis de la tarde en un aula del primer piso, supuestamente originado en un armario de carga de tabletas digitales, cuando ya no había alumnos. El personal de limpieza y miembros de la Asociación de Familias de Alumnos (AFA) reunidos en la biblioteca fueron evacuados sin incidentes, y los Bombers de la Generalitat extinguieron las llamas rápidamente.

Existe un escenario de riesgo y acumulación de deficiencias que pone en evidencia la necesidad de un plan de actuación inmediato e integral.

La AFA ha detallado una larga lista de “deficiencias graves” que incluyen la caída de niños por la falta de barandillas reglamentarias en las escaleras, problemas en la instalación eléctrica, la supresión de aulas de especialidades por falta de espacio, y la presencia de placas de uralita.
Estas condiciones, sumadas al traslado temporal del aula afectada a la biblioteca, han provocado una masificación del comedor. La asociación responsabiliza de la situación al “déficit de mantenimiento acumulado durante dos décadas” y a la falta de compromiso tanto de los gobiernos municipales sucesivos como del Departamento de Educación.
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