El nuevo depósito, que recibirá agua de pozos municipales en la zona de Tomoví, ya está acabado y entrará en funcionamiento en pocos días para asegurar el suministro en la zona de Nou Vendrell. Esta área dependía anteriormente de cisternas de menor capacidad que requerían recargas constantes, especialmente durante la época estival, aumentando el gasto energético.
“"Es una manera de que todo el municipio pueda recibir agua en caso de alguna afectación."
Además del depósito, la prioridad es la interconexión de las redes. El Ayuntamiento ha adjudicado los trabajos para conectar la canalización de los pozos de Tomoví (que nutre el centro histórico) con la tubería del Consorci d’Aigües de Tarragona (CAT), que lleva agua del Ebre a la zona de playas. Esta obra tiene un coste aproximado de 600.000 euros.
Esta interconexión es vital para asegurar que, si una red se ve afectada, el suministro pueda llegar a todo el municipio desde la otra. El alcalde Kenneth Martínez también destacó que está a punto de adjudicarse la obra para renovar la tubería con más fugas del municipio, la que proviene de los pozos de Molí el Blanquillo, una actuación que afectará también a los municipios de Albinyana y Santa Oliva.




