El viento, factor clave en la gestión del tráfico aéreo en el Aeropuerto de El Prat

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) es la encargada de determinar la configuración de las pistas en Barcelona, siendo el viento de gregal el elemento más complejo de prever.

Imatge genèrica d'una pista d'aeroport amb un avió aterrant o enlairant-se en condicions meteorològiques variables.

Imatge genèrica d'una pista d'aeroport amb un avió aterrant o enlairant-se en condicions meteorològiques variables.

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) gestiona las operaciones en el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-el Prat, donde la dirección del viento es el factor primordial para decidir las maniobras de despegue y aterrizaje de las aeronaves.

La normativa aeronáutica establece que los aviones deben operar siempre en dirección opuesta al viento para garantizar la aerodinámica y la seguridad. Esta premisa condiciona la utilización de las seis cabeceras de pista reversibles del aeródromo barcelonés, siendo el controlador aéreo quien toma la decisión final.

"que los aviones siempre vayan en dirección opuesta al viento, para cumplir la aerodinámica."

Ramon Pasqual · Delegado de la AEMET en Cataluña
El viento de gregal (componente noreste) representa un desafío particular. Ramon Pasqual, delegado de la AEMET en Cataluña, explica que la ubicación del aeropuerto en la desembocadura del río Llobregat provoca que este viento pueda tomar direcciones opuestas, complicando la configuración de las pistas y aumentando el riesgo de mangas marinas.
Para mantener informados a los pilotos, la AEMET emite boletines METAR (Meteorological Aerodrome Report) ininterrumpidamente cada 30 minutos. Estos informes cifrados contienen datos esenciales sobre viento, visibilidad y precipitaciones, permitiendo a los pilotos ajustar sus maniobras de aproximación. Si hay cambios repentinos, se activa un boletín METAR Speci.
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