La Fundación Formació i Treball, nacida a principios de los años noventa bajo el amparo de Cáritas, se ha consolidado como un motor clave para el acceso al mercado de trabajo de colectivos con dificultades, como personas en riesgo de exclusión o migrantes. En 2024, la entidad atendió a 3.678 personas, de las cuales 1.653 participaron en un proceso laboral: 782 fueron contratadas directamente y 871 accedieron a empresas ordinarias.
“"Me hubiese costado mucho más encontrar un trabajo de no ser por su ayuda. Lo que te da sobre todo es autoestima, sentirte válido y fuerte para pedir las condiciones que mereces."
El modelo de negocio de la fundación se basa en la sostenibilidad financiera, logrando ser autosuficiente en un 80%. Su principal área de actividad es el reciclaje y la reutilización de ropa (50% de la facturación), gestionando una cuarta parte del 11% de la ropa que se recicla en España. Esta actividad emplea a 250 personas con contratos de inserción y ha motivado la inversión en una nueva planta de tratamiento de residuos textiles en Sabadell.
Las otras áreas de negocio incluyen la alimentación (25% de la facturación), con siete restaurantes y servicios de catering, y los servicios generales (25%), que abarcan desde jardinería hasta la gestión de residuos del Mobile World Congress. El codirector general, Xavi Puig, destaca que la entidad es líder estatal en la regularización de trabajadores migrantes, con 39 regularizaciones el año pasado, facilitando el acceso a documentación a quienes no la tienen.




