La expectación era máxima en el Parc de la Ciutadella de Barcelona, donde la aparición de la guardia montada y los pajes reales desató la euforia. Aunque los copos de nieve de la mañana habían generado preocupación, la magia de Sus Majestades prevaleció, con gritos de emoción entre los asistentes.
Las carrozas, llenas de detalles y música, cautivaron al público. El rey Baltasar estrenó carroza con música de djembes y títeres gigantes en forma de elefante y jirafa. Los niños saludaron efusivamente a los tres reyes, incluyendo al rey Melchor, que tiene un parecido con José Creuheras, y al rey Gaspar, que se asemeja al consejero Albert Dalmau.
“"Barcelona pide la paz en el mundo esta noche y siempre"
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, recibió a Sus Majestades en el Portal de la Pau, entregándoles la llave de la ciudad para que pudieran entrar en todos los hogares. En total, casi 1.300 ayudantes repartieron unas siete toneladas de golosinas sin gluten, disparadas desde la carroza del paje Omar.
Los Reyes también visitaron otras localidades catalanas. Llegaron por mar a Blanes y Lloret de Mar, y tomaron un tren hasta Lleida, donde fueron recibidos en la estación Lleida-Pirineus por el alcalde Fèlix Larrosa, antes de comenzar las cabalgatas locales.




