Tras su aprobación en el pleno de diciembre, la nueva normativa impulsada por el gobierno de Jaume Collboni (PSC) y con el apoyo de Junts y ERC, inicia una nueva etapa. El texto definitivo incorpora cambios que afectan desde los botellones y los grafitis hasta las molestias vecinales y la limpieza de los orines de perros.
“"El objetivo no es ir a buscar la multa, sino dar un mensaje de prevención para que la ciudadanía conozca las normas y sea consciente de ellas."
Para facilitar la adaptación, el consistorio desplegará 400 informadores a pie de calle, concentrados en zonas de mayor actividad y conflicto, como los espacios de ocio nocturno. Esta tarea se coordina con la comisionada de la noche, Carmen Zapata. Paralelamente, la Guardia Urbana iniciará un proceso de formación interna para aplicar correctamente la nueva regulación.
Entre las sanciones más destacadas, se incluyen multas de hasta 1.500 euros por hacer botellón en presencia de menores y de hasta 3.000 euros por promover las 'rutas de borrachera'. Orinar en la vía pública se castigará con importes de entre 300 y 1.500 euros. Además, la nueva norma incorpora la aporofobia (odio al pobre) como nueva tipología de discriminación y refuerza la mediación.




