Los magistrados de la Audiencia consideran "controvertida" la cuestión que tiene como objeto "la fiabilidad o la consistencia" del nuevo informe de ADN que motivó la decisión previa de la jueza de Sabadell de enviarlo a prisión.
La incriminación del acusado no resulta ni irracional ni arbitraria.
A pesar de las dudas sobre la prueba genética, la sala opina que la incriminación del acusado no es "ni irracional ni arbitraria". Sin embargo, consideran que la jueza instructora no justificó suficientemente el riesgo de fuga de Laiglesa para mantenerlo en prisión.
Santi Laiglesa había ingresado en prisión provisional el 28 de noviembre por orden de la jueza de Sabadell que instruye el caso del asesinato de Helena Jubany, ocurrido en el año 2001.




