En un vídeo de campaña grabado frente a un supermercado 24 horas, Elisenda Alamany ha afirmado que la ciudad vive un proceso de sustitución de sus establecimientos históricos. Aunque la republicana ha matizado que se refiere al tejido comercial y no a la demografía, el uso de esta terminología ha provocado el rechazo de diversos sectores políticos.
“"Estamos viviendo un gran reemplazo. Hablo de la sustitución de nuestros comercios, de los sitios históricos, de los espacios con identidad de nuestra ciudad."
La propuesta central de Alamany es la suspensión de nuevas licencias para actividades que considera de monocultivo turístico, como tiendas de souvenirs o supermercados nocturnos. Esta medida sería la primera que tomaría si lograra relevar a Jaume Collboni al frente del Ayuntamiento de Barcelona.
Las reacciones no se han hecho esperar. El exdiputado de ERC, Ruben Wagensberg, ha criticado duramente el uso de teorías de la conspiración, mientras que desde la CUP, Laure Vega ha recordado que el término proviene del ensayo Le Grand Remplacement de Renaud Camus.




