El hombre más viejo de Cataluña se encuentra entre las veinte personas más longevas de España. Escudé, que actualmente vive en Barcelona con uno de sus hijos, recuerda con exactitud su infancia de pocos recursos en Capellades, donde vivió con su madre y hermano tras la muerte prematura de su padre, que tenía un taller de fontanería. Su vida cambió en 1927 cuando se mudaron a la capital catalana.
“"A pesar de lo que he pasado, he estado tranquilo, no he sido ambicioso, he sido consciente de dónde podía llegar y de dónde no podía llegar."
Entre sus recuerdos más vívidos se encuentran la proclamación de la Segunda República el 14 de abril de 1931 y su participación voluntaria en la Guerra Civil. Escudé se alistó en el Regimiento Pirenaico de la Generalitat de Cataluña, combatiendo en el frente de Aragón, incluyendo la resistencia en la bolsa de Bielsa. Tras la derrota, fue trasladado a la Batalla del Ebro. Su militancia republicana le causó dificultades laborales en la posguerra, siendo rechazado por empresas con simpatías fascistas.
A pesar de su edad, Escudé se mantiene activo, haciendo crucigramas diariamente y leyendo el periódico. En el ámbito político, mantiene opiniones firmes, especialmente sobre la política exterior de los Estados Unidos. También lamenta el declive del uso del catalán en su barrio de Barcelona, cerca de la Sagrada Familia, y critica la ambición de las nuevas generaciones.
“"Para mí, estos americanos son unos vulgares gánsteres, porque hablan de libertad y lo que quieren es solo poder, poder y poder."




