Con esta detección, la ciudad entra en el grupo de 18 municipios considerados de alto riesgo. Las autoridades han prohibido las actividades de ocio en el entorno natural de forma indefinida. La restricción se mantendrá hasta que se logre controlar la población de jabalíes, estimada en unos 600 ejemplares, para frenar el avance del virus.
Además del parque natural, se han precintado treinta espacios públicos, incluyendo áreas de picnic y jardines en los barrios periféricos. Los 1.500 vecinos que residen en las proximidades no tienen limitada su movilidad, pero deben cumplir con una rutina de desinfección preventiva solicitada por las autoridades sanitarias.




