La iniciativa está liderada por Eduard Tornero, un médico que comenzó su colección en el año 2000. Tras años de búsqueda individual, el proyecto cobró fuerza tras el nacimiento de la feria RetroBarcelona en 2013, donde Tornero conectó con otros expertos del sector para dar forma a este espacio museístico.
El museo exhibe piezas de gran valor histórico, muchas de ellas procedentes del mercado japonés que nunca llegaron a España. Entre los tesoros destacan la Block Kujushi de 1979, diseñada por Shigeru Miyamoto para Nintendo, y curiosidades tecnológicas como la Aiwa CSD-GM1, que combinaba una radio con una consola.
“"Este proyecto no sería posible sin la energía y la implicación de todo el equipo."
Ubicado en la tienda Super Boniato de Òmar Bádena, el MUVIC aspira a ser un referente nacional en la preservación de la historia del videojuego, contando con el apoyo de historiadores como Marc Rollán e Ivan Santillana.



