La comunidad autónoma de Cataluña se está recuperando de la masa de aire frío ártico que provocó mínimos históricos. El pasado miércoles, el Observatori Fabra de Barcelona registró una mínima de -2,5ºC, la temperatura más baja anotada en la ciudad desde febrero de 2018.
Este jueves, el tiempo vuelve a la normalidad con la desaparición de nieblas y un ascenso térmico de entre 5 y 8 grados, con máximas que se situarán entre los 10 y 15ºC. No obstante, el Meteocat ha activado avisos por viento fuerte en el litoral y prelitoral.
El aviso naranja afecta al Alt Penedès y el Baix Penedès, mientras que el aviso amarillo se extiende por toda la costa desde el Baix Camp hasta la Selva, incluyendo el Pirineo y Prepirineo leridano.
De cara al viernes, la llegada de la borrasca Goretti, con una ciclogénesis explosiva, intensificará el temporal. Este fenómeno, causado por el choque de masas de aire extremadamente frías y cálidas, generará vientos intensos de hasta 100 km/h y extenderá los avisos a la depresión central y a comarcas como el Baix Llobregat, la Anoia, la Segarra y el Baix Penedès.
Las nevadas continuarán en el Pirineo, con la cota bajando hasta los 800 metros. El Meteocat mantiene el aviso naranja por nieve en la Vall d'Aran y el Pallars Sobirà, y el aviso amarillo en la Alta Ribagorça durante el fin de semana.




