El incidente se inició cerca de las 10 horas cuando un pasajero del vuelo TK1853 (Estambul-Barcelona) creó un punto de acceso a internet (hotspot) con un nombre que contenía una amenaza de explosivo. Inmediatamente, se activaron los procedimientos necesarios en materia de seguridad aérea, incluyendo la alerta del plan Aerocat de Protección Civil.
La aerolínea añade que el proceso se llevó a cabo de conformidad con las normas internacionales de seguridad aérea.
Fuentes del Ministerio de Defensa confirmaron que se autorizó la entrada en espacio aéreo español de un avión de combate francés para dar apoyo al aterrizaje de emergencia. El avión aterrizó finalmente cerca de las 11 horas en una zona de seguridad, apartada de las terminales.
Tras el desalojo del pasaje, la Guardia Civil confirmó el resultado negativo de las comprobaciones. Aunque la amenaza ha sido descartada, la investigación sigue abierta para determinar la autoría. Turkish Airlines ha iniciado las gestiones legales para identificar al pasajero responsable y llevar a cabo el proceso legal correspondiente.




