Aunque el Partido Popular recurrió ante el Tribunal Constitucional la ley catalana que permite eliminar estas licencias, la dirección autonómica ha dado libertad a Albiol para actuar. El portavoz Juan Fernández ha señalado que la decisión busca proteger a la ciudad del impacto que generan las restricciones en municipios colindantes como Barcelona.
“"Cada alcalde valora lo que considera mejor para su ciudad; el partido no ha cambiado de posición pero respeta la autonomía municipal."
La medida se aplicará aprovechando el decreto de la Generalitat que pone fin a la perpetuidad de las licencias. En los próximos cinco años, el consistorio de Badalona denegará las renovaciones de los permisos vigentes para frenar el crecimiento de este modelo de negocio en los barrios residenciales.




