El fricandó, un guiso de ternera o jabalí con setas, es uno de los platos más representativos de la gastronomía catalana. Ahora que la cocina tradicional catalana goza de un resurgimiento, es el momento ideal para redescubrir este plato icónico.
En Bodega Josefa, un clásico del barrio de Gràcia, los responsables Oriol Lagé y Santi Olivella aportan una visión renovada a la cocina catalana. Aquí, el fricandó se prepara con una salsa que recuerda a otros platos clásicos, ofreciendo una experiencia gustativa memorable.
En Casa Axin, en el Poble Sec, este restaurante de origen chino se ha ganado una clientela fiel gracias a sus propuestas a la brasa y sus guisos caseros, incluyendo un fricandó que merece la pena probar.
Finalmente, Can Pringa, situado entre los barrios de Les Corts y Sants, ofrece cocina de mercado y de temporada. Destaca por la calidad de sus platos, entre los que se encuentra un fricandó canónico que satisfará a los paladares más exigentes.




