La antigua discoteca Draco de Gràcia reabre como Salma con nuevos gestores y un cambio de enfoque

Los nuevos responsables del local en Gràcia buscan transformar la percepción del vecindario, apostando por un ambiente más tranquilo y actividades culturales.

Imagen genérica del interior de una discoteca renovada con iluminación ambiental.
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Imagen genérica del interior de una discoteca renovada con iluminación ambiental.

La discoteca de Gràcia, conocida anteriormente como Draco, ha reabierto recientemente bajo el nombre de Salma, con nuevos gestores que buscan una convivencia pacífica con los vecinos y un cambio radical en su oferta de ocio.

El local situado en la calle Alegre de Dalt, que ha tenido diversas denominaciones a lo largo de los años, incluyendo Canela y el histórico KGB, ha iniciado una nueva etapa como Salma. Los nuevos responsables, que se presentan como organizadores de eventos y con experiencia en marketing, han expresado su intención de transformar la imagen del lugar, que en los últimos años ha estado asociada a problemas de convivencia e incidentes.

"Queremos que los vecinos pasen de odiar la discoteca a sentirla del barrio."

uno de los nuevos responsables
Esta declaración refleja el objetivo principal de los nuevos gestores: establecer una relación armoniosa con la comunidad. La discoteca Salma, nombre que significa paz y tranquilidad, busca atraer a un público más maduro, mayor de 25 años, con la convicción de que esto reducirá los conflictos. Además, destacan la profesionalidad de su personal de seguridad, que evita métodos agresivos.
El distrito de Gràcia ha confirmado que inspeccionará de oficio la situación actual del local para verificar que la titularidad de la actividad se corresponde con la licencia, una cuestión que ya había generado controversia en el pasado. Los nuevos gestores han estado negociando con la empresa titular de la licencia, Setraspa, y aseguran que esta continúa al frente empresarialmente.
Entre las nuevas propuestas, se incluyen sesiones de bachata los jueves, con la participación de escuelas de baile de Barcelona, y clases de baile gratuitas para los vecinos. Si la iniciativa tiene éxito, a partir de septiembre se prevén clases de baile de lunes a jueves por las tardes. Los viernes y sábados se mantendrá el formato de discoteca. Los responsables también se han comprometido a reforzar la seguridad durante las tres fiestas pendientes de los antiguos gestores, dos en mayo y una en junio, para garantizar la tranquilidad del vecindario.

"Estamos totalmente abiertos a mantener diálogo con los vecinos y a tener la máxima paz en el barrio. Ante la mínima inquietud que haya, estamos aquí para solucionar los problemas."

uno de los nuevos responsables