Fundada en 2009 en el Clot por diversas familias y ubicada desde 2013 en un edificio del Guinardó, la homologación de Espai Aigua representa un paso significativo para la educación alternativa en la capital catalana. Este reconocimiento permitirá al centro, que se financia con las cuotas familiares, optar a ayudas públicas para sufragar parte de sus gastos de funcionamiento.
“"Ha sido un proceso largo y dificultoso pero finalmente hemos encontrado soluciones para cumplir los requisitos y ser una escuela reconocida."
El principal reto para la homologación fue la adaptación del edificio de la Rambla de Volart, construido en 1909, a la normativa actual de accesibilidad. Las familias invirtieron más de 150.000 euros en mejoras, incluyendo la instalación de un ascensor y una rampa. Además, para cumplir con los requisitos de espacio exterior, la escuela utiliza las pistas de petanca del Mas Guinardó, sumando un total de 900 metros cuadrados de patio.
La propuesta pedagógica de Espai Aigua se basa en una educación viva, con ejes como la perspectiva de género, la no exclusión, la creatividad y el acompañamiento emocional. Esta metodología se inspira en métodos como Montessori o Reggio Emilia, caracterizados por un seguimiento individualizado y ratios reducidas de alumnos. En 2021, el centro creó el Laboratorio Pedagógico, un espacio para maestros y familias dedicado a la investigación y el diseño de nuevos procesos de aprendizaje, ofreciendo también apoyo individualizado para situaciones de exclusión, neurodivergencias o nuevas identidades sexuales.
“"Aquí hemos encontrado el bienestar emocional que buscábamos para mi hijo y que los centros públicos no pueden ofrecer por falta de medios y ratios muy elevadas."
La escuela abrirá sus puertas el viernes 15 de mayo, a las 17 horas, para ofrecer una visita guiada y presentar su proyecto educativo a las familias interesadas en el curso 2026-2027.




