La calma ha regresado al territorio catalán después de varias semanas marcadas por la nieve, la lluvia y el frío intenso. La borrasca Goretti se despidió el domingo, dejando atrás tres días de fuertes rachas de viento que superaron los 100 km/h en algunos puntos.
Durante el lunes, el cielo se mantendrá mayoritariamente despejado, con algunas bandas de nubes más compactas en el Pirineo y en las comarcas de la mitad norte. El viento soplará débil, excepto en el Pirineo oriental y en el litoral y prelitoral de Barcelona, así como en la Selva y el Baix Empordà, donde las ráfagas podrían superar los 50 km/h.
Los valores térmicos seguirán en aumento de cara al martes y miércoles, con máximas que superarán los 15ºC en muchos puntos de la costa.
Lo más destacado de esta semana será la subida de las temperaturas, que se mantendrá hasta el miércoles. En la costa, los termómetros podrían superar los 15ºC durante las horas centrales del día, y en el interior las máximas pasarán de los 12ºC. Sin embargo, en la Depresión Central se formarán nieblas densas que darán lugar a mañanas frías y grises.
El cambio significativo llegará a partir del jueves por la tarde, cuando los nubarrones cubrirán la atmósfera de oeste a este, dando paso a un nuevo temporal de inestabilidad. Una borrasca ubicada en el sur de las Islas Británicas traerá masas de aire frío, lluvias generalizadas y el regreso de las nevadas a cotas bajas en el interior de Catalunya durante el fin de semana. El mercurio volverá a situarse por debajo de la media de enero.




