El nuevo pacto asegura que el trazado catalán albergará el mundial en 2028, 2030 y 2032, sumándose a la fecha ya confirmada de 2026. A partir de ahora, el evento se denominará oficialmente Gran Premi de Barcelona-Catalunya. El Govern estima que la prueba genera un impacto económico superior a los 300 millones de euros y sostiene 2.500 empleos a tiempo completo.
“"Barcelona es una ciudad increíble, y los aficionados de Fórmula 1 siempre nos reciben con mucha pasión."
La gestión de las actividades del recinto corre a cargo de Fira Circuit desde principios de 2025, un modelo que busca la estabilidad y competitividad de la instalación. Catalunya acoge la competición desde 1991, y esta renovación se considera clave para mantener el posicionamiento internacional de la región en el ámbito deportivo.




