En Barcelona y L'Hospitalet de Llobregat, la realidad de muchas familias ilustra esta problemática. A pesar de tener ingresos estables, algunas se encuentran con la denegación reiterada de créditos hipotecarios, forzándolas a mantenerse en régimen de alquiler en zonas con una alta proporción de residentes nacidos fuera del país.
Un ejemplo claro es el de una familia que, aun contando con los salarios de cuatro miembros, ha visto rechazada su solicitud de hipoteca en cuatro ocasiones. Esta situación les obliga a continuar residiendo en un piso de alquiler en el barrio de la Torrassa, en L'Hospitalet, donde más de la mitad de los vecinos son de origen extranjero.
“"Ni con dinero puedo vivir donde quiero."
De manera similar, otra familia con una buena situación económica se encuentra con obstáculos para acceder a las viviendas que desea y puede permitirse. Actualmente, viven de realquiler en el barrio del Raval de Barcelona, un área donde el 64% de los residentes han nacido en el extranjero, evidenciando que la capacidad de pago no siempre garantiza el acceso a la vivienda deseada.




