El fallecido, llamado Jordi, era un antiguo comerciante de la ciudad que había perdido su negocio. Los Mossos d'Esquadra han ratificado que el cadáver no mostraba signos de criminalidad, sugiriendo una muerte natural en plena vía pública, cerca del término municipal de Montgat.
Desde el inicio de 2026, la ciudad ha registrado tres decesos en este colectivo: el primero durante el día de Reyes y el segundo el pasado 21 de febrero. La situación ha generado un fuerte cruce de reproches entre el consistorio y las organizaciones sociales de la zona.
“"Había rechazado en diversas ocasiones el servicio de alojamiento que los servicios sociales le habían ofrecido."
Mientras el gobierno de Xavier García Albiol sostiene que se ofrecieron recursos de emergencia, la plataforma Badalona Acull critica la inexistencia de un albergue permanente tras la clausura de Can Bofí Vell, calificando de insuficiente la respuesta municipal ante una población de 200.000 habitantes.




