El estudio Estadísticas metropolitanas sobre condiciones de vida, elaborado con datos del INE, indica una leve recuperación tras la pandemia. Sin embargo, la brecha territorial persiste: la tasa es del 16,4% en Barcelona capital, pero sube al 22% en el resto de la primera corona metropolitana.
La infancia es el colectivo más vulnerable, con un 31,4% de menores de 16 años en riesgo. Además, la sensación de pobreza subjetiva ha aumentado, con un 23,1% de los encuestados manifestando serias dificultades para cubrir sus necesidades básicas al cierre de mes.
El coste de la vivienda ha escalado un 22,3% en el último lustro, alcanzando una media de 608 euros mensuales. Esta presión financiera provoca que un 35% de los hogares no pueda afrontar imprevistos y que el 20% sufra para mantener la calefacción en invierno.
Finalmente, el informe destaca que el sistema de protección social evita que la pobreza sea masiva. Sin pensiones ni ayudas, el riesgo de exclusión pasaría del 19,4% actual a un alarmante 41,6% de la población metropolitana.




