La problemática se concentra en las calles Montserrat, Arc del Teatre y Santa Mónica. Los afectados relatan que la electricidad no desaparece por completo, sino que la tensión cae hasta niveles que impiden el funcionamiento normal de los aparatos, afectando incluso a la iluminación pública.
“"Lo que me inquieta es no saber qué está pasando."
La compañía Endesa afirma que el problema es una sobrecarga de la red, agravada en enero por el uso de la calefacción. Tras detectar fusibles fundidos, la empresa ha solicitado permisos al Ayuntamiento de Barcelona para realizar obras de mejora en la infraestructura del distrito de Ciutat Vella.




