Loli Romero, residente de la Avinguda d’Escolapi Càncer, celebró emocionada el inicio de las obras de soterramiento del cableado eléctrico, una reivindicación histórica del barrio. El proyecto inicial, financiado con 4 millones, se centrará en esta avenida y la Calle de Llerona, con una duración estimada de un año y ocho fases.
“"Nos hemos acostumbrado a pasear con linterna por la calle o a dar la vuelta al barrio para acceder a casa por otras zonas que sí tienen luz."
A pesar de la alegría general, cinco fincas de la Avinguda d’Escolapi Càncer, incluida la de Loli Romero, han quedado fuera de esta primera fase. Los vecinos denuncian que viven en la oscuridad debido a los constantes robos de cable y que las farolas fotovoltaicas instaladas como prueba piloto no funcionan correctamente debido a la fisonomía de la calle.
Valeria Ortiz, presidenta de la Associació de Veïns de Torre Baró, expresó su incomprensión por la exclusión de este tramo, aunque el Ayuntamiento insiste en que el proyecto global incluye todo el barrio. El alcalde Collboni ha anunciado 10 millones de euros adicionales para futuras fases, que se ejecutarán en el próximo mandato, con el objetivo de retirar todos los postes.
“"Espero estar viva para verlo todo terminado."




