La iniciativa, impulsada por el alcalde de Cercs, Urbici Malagarriga, y el Consell Comarcal, denuncia que el tramo entre Berga y Bagà es un punto crítico. Durante el último año, esta vía acumuló siete víctimas mortales, tres de ellas en el término municipal de Cercs, incluyendo a dos menores de edad.
La seguridad y la movilidad del Berguedà no pueden esperar más.
Los representantes locales proponen medidas técnicas como la instalación de barreras New Jersey y radares de velocidad. Según los alcaldes, el volumen de tráfico en festivos genera una saturación recurrente que afecta directamente a la movilidad diaria de los vecinos de la zona norte de la comarca.




