Tras la nevada que dejó más de 20 centímetros de nieve en muchos puntos, Puigcerdà ha vuelto a la rutina diaria con los servicios de limpieza municipales trabajando para restablecer la movilidad. Al mismo tiempo, vecinos y visitantes han podido disfrutar de un paisaje invernal espectacular, con las cimas de las montañas destacando sobre el fondo claro del cielo.
Uno de los mejores puntos para observar el valle es el campanario de Puigcerdà. Desde este punto elevado, la vista panorámica de 360 grados permite contemplar la totalidad de la Cerdanya, desde la sierra del Cadí-Moixeró hasta los picos más altos de la cordillera.
La nevada del sábado ha convertido estas cimas en una imagen nítida y espectacular. Entre las referencias geográficas que se pueden observar se encuentran el Puigpedrós (2.409 m), el Tossa Plana de Lles (2.916 m) y el Carlit (2.920 m), este último la cima máxima de los Pirineos Orientales.
Otros puntos destacados incluyen el Pic de l'Infern (2.656 m) al oeste, el macizo del Cadí-Moixeró (2.426 m) al sur, y el Montlluís (2.460 m) al este, marcando los límites con el Alt Urgell y el Conflent. Esta vista única subraya la belleza del paisaje invernal de la comarca.




