Además de la creación de una sociedad mercantil para el Consorcio de Inversiones, que ya fue rechazada por el Congreso, los republicanos han subrayado su intención de que las cuentas vayan acompañadas de un acuerdo explícito para la línea de tren orbital. Asimismo, se busca el traspaso a la Generalitat de una competencia estatal que actualmente se está negociando y que no se ha querido especificar.
“"El aterrizaje de un acuerdo por los presupuestos depende de estas negociaciones paralelas que están manteniendo."
Un portavoz de Esquerra Republicana ha destacado el eje ferroviario orbital como un elemento fundamental de la negociación, aunque su realización depende de la voluntad política tanto en Cataluña como del gobierno español. Esta infraestructura, que conectaría localidades como Sitges, Vilanova i la Geltrú, Vilafranca del Penedès, Martorell, Sabadell, Granollers, Mollet del Vallès y Mataró, se presenta como una solución a las crisis de movilidad, falta de inversión en infraestructuras y desequilibrio territorial.
“"La propuesta pasa por una red de ciudades conectada entre ellas y este es el contexto del tren orbital, que es una respuesta a estas tres crisis. El orbital no es una nueva línea ferroviaria, es un nuevo modelo de país."
La inversión estimada para este proyecto se sitúa entre los 4.000 y 5.000 millones de euros, y se requiere una apuesta clara de inversiones por parte del Estado. Sin embargo, una parte de esta línea ya existe, haciendo referencia a la R8 de Rodalies y tramos de otras líneas como la R4.
Otro punto clave es la importancia de desbloquear el Consorcio de Inversiones mediante una sociedad mercantil que no necesite la aprobación del Congreso. El tercer elemento de la negociación, que no es el último, busca ganar soberanía en un ámbito que actualmente es competencia exclusiva del Estado español, donde ERC considera que la Generalitat puede tener un papel importante o mayoritario.
Estos pactos, que los republicanos quieren cerrar cuanto antes, también dependen de una comisión bilateral entre el Estado y la Generalitat, que deberá ser convocada antes de la aprobación de las cuentas, prevista para antes de que finalice el periodo actual de sesiones. Esquerra Republicana no contempla que el Govern apruebe el proyecto de presupuestos sin un acuerdo previo.
“"No haremos que el señor Trapero acabe hipotecando los presupuestos de los hospitales y las escuelas."
En otro orden de cosas, el partido ha calificado de "despropósito" las infiltraciones policiales en asambleas de profesores y ha reiterado la petición de dimisión o cese del director general de los Mossos d'Esquadra. A pesar de ello, se ha desvinculado esta petición de las negociaciones presupuestarias, afirmando que el objetivo de ERC no es rechazar las cuentas, ya que son "de un país" y no de un partido o gobierno.